| Destrozos
y más de 200 detenidos en una jornada de paro nacional
en Perú
Manifestantes bloquearon rutas, incendiaron una oficina
pública y atacaron viviendas y negocios. La huelga
fue declarada ilegal por el gobierno, que destinó
100.000 efectivos de las fuerzas de seguridad para controlar
los desmanes. De todos modos, el presidente Alan García
dijo que comprende la insatisfacción de "un
60 %" de la población por los aumentos en
los alimentos. Miles
de manifestantes incendiaron hoy una oficina pública
y atacaron viviendas y negocios en ciudades del interior,
durante un paro nacional contra la política económica
del gobierno del presidente Alan García, que dejó
más de 200 detenidos. El
gobierno se había preparado en previsión
de posibles desbordes de violencia, destinando 100.000
policías y a las fuerzas armadas para resguardar
el orden público, sin embargo hubo desmanes en
las ciudades de Puerto Maldonado, en la selva, y Huancavelica,
en el sur andino del país. El gobernador de la
provincia de Tambopata, Antonio Pita, informó a
la emisora CPN, que unos 150 manifestantes incendiaron
y destruyeron instalaciones del local del gobierno regional
de Madre de Dios en Puerto Maldonado, a 860 kilómetros
al sudeste de Lima. Según la agencia oficial Andina,
20 agentes resultaron heridos al tratar de repeler a los
manifestantes. Mientras,
el presidente regional de Huancavelica, Federico Salas,
dijo que grupos de estudiantes universitarios recorrieron
esa ciudad causando a su paso destrozos en oficinas públicas,
viviendas, negocios e instituciones. No hubo ningún
detenido en los dos incidentes, según ambas autoridades.
Pero el Director de la Policía Nacional, Octavio
Salazar, informó que 216 personas fueron detenidas
en todo el país durante la jornada de protesta.
El
gobierno destacó que la mayoría de la población
no acató el paro, mientras que los organizadores
afirmaron que la paralización había sido
"contundente" en todo el país. "La
población ha demostrado que no tenía ni
tiene voluntad de paro, que no tenía ni tiene voluntad
de detener el país paralizando las actividades
productivas", dijo el presidente García en
Palacio de Gobierno. De
todos modos, Alan García declaró que comprende
la insatisfacción de alrededor de "un 60 por
ciento" de la población de su país
por el alza del precio de los alimentos y prometió
hacer el mayor esfuerzo por enfrentar esa crisis mundial.
"Quiero que sepan que comprendo la queja de muchísimos
peruanos, pero es mi responsabilidad hacerle frente",
dijo el gobernante. El paro fue convocado por la Confederación
General de Trabajadores del Perú (CGTP), la mayor
central obrera del país, para protestar por el
alza de precios de los alimentos, y para exigir al gobierno
un cambio de su política económica que califican
de neoliberal. La
popularidad de García se ubica en 30%, y una de
las razones de la desaprobación a su gestión
es el alza de precios de los alimentos. García
explicó que ello se debe a una coyuntura internacional
y no a un mal manejo de la economía nacional, que
crece a un ritmo dinámico de entre 7% y 8%. "Lamento
que nos haya tocado sufrir esta crisis mundial que está
derribando gobiernos en todo el mundo y destruyendo popularidades
en todo el mundo, pero es así la regla de la vida",
comentó García que señaló
que la inflación en Perú es de solo 5%,
mientras otros países tienen tasas inflacionarias
mayores. Previamente,
el ministro del Interior Luis Alva Castro informó
que las fuerzas armadas, como lo dispuso el gobierno,
custodiaron servicios públicos, puertos y aeropuertos,
y que debido a ello éstos funcionaron con normalidad.
El paro tuvo poca convocatoria en Lima, mientras que se
sintió con mayor fuerza en el interior del país.
www.clarin.com,
Miércoles 09 Julio 2008 |